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SENDERISMO RESPONSABLE: CÓMO DISFRUTAR DE LA NATURALEZA SIN DAÑARLA

Con la llegada del calor y los días largos somos muchos los que queremos zambullirnos en la naturaleza en plena ebullición y disfrutar de primaverales paseos por la montaña. En esta época y hasta septiembre, los senderistas abarrotamos las rutas más populares, ansiosos por un poco de aire fresco, paisajes espectaculares y viajes y experiencias inolvidables.

Sin embargo, pocas veces nos damos cuenta del impacto ambiental de esta actividad deportiva, en apariencia una de las más respetuosas con la naturaleza. El otro día, un muy buen artículo de SoGoodSoCute sobre los efectos medioambientales de la ropa de montaña me hizo reflexionar: ¿No seremos precisamente los amantes de la naturaleza los que la estemos dañando aún sin pretenderlo?

Así que para aportar mi granito de arena hacia un senderismo más respetuoso y consciente, he elaborado la siguiente lista de acciones a tener en cuenta cada vez que salgamos al monte. Vamos allá:

1. Jamás de los jamases camines fuera de la ruta establecida

Y no es una metáfora (que sería horrible por cierto). Al pisar en territorio que no debes puedes dañar plantas o insectos. Y aunque creas que por atajar no pasa gran cosa, piensa en el centenar de senderistas que viene detrás tuyo y que seguirán tus pasos. Si todos hicieran lo mismo los alrededores del camino quedarían arrasados por la erosión.

2. No te lleves flores o plantas a casa…

Respeta la fauna del lugar. Piensa que no tiene sentido arrancar una flor que se secará en un día. La misma planta seguirá viviendo mucho más tiempo en su habitat, alimentando a insectos y esparciendo sus semillas y además todo los paseantes podrán disfrutar de ella al pasar.

3. … ni importunes a los animalitos

Intenta molestar a los habitantes del lugar lo menos posible. Si nos encontramos con una cabra o una vaca no hay necesidad de gritar o hacer aspavientos, sólo lograremos asustar o poner en guardia a la pobre criatura. Basta con que los observemos o echemos fotos desde la distancia y pasemos a su lado con la misma indiferencia con la que una animadora de instituto de película yanki trataría al presidente del club de ajedrez.

4. Cuidadito con las aguas menores

Intenta ir al baño antes de salir de ruta. Si no es posible, asegúrate de que escoges un sitio lo suficientemente alejado (100-200m) de corrientes de agua, merenderos, refugios o caminos. Y por supuesto, ni se te ocurra dejar tus kleenex o toallitas usados en el lugar. Lo que nos lleva al siguiente punto.

5. Tu basura nos afecta a todos.

Recoge la basura que generas en tu mochila para tirarla en cuanto llegues a un punto de residuos adecuado para ello. Y si además te encuentras restos de otros amables y respetuosos senderistas a tu paso (modo ironía muy pero que muy on), recógelos. Es un pequeño gesto pero todos saldremos ganando.

Otras acciones como encender fuego, grabar corazones de amor adolescente en las cortezas de los árboles o disfrutar de un spa con jabón en los rápidos del río son (ejem) altamente desaconsejables. Me parecía un poco obvio ponerlos como puntos individuales en la lista, pero tampoco los quería dejar pasar.

Y ahora que tenemos el listado básico del senderista responsable ¡a disfrutar de la montaña!

P.D. Y tú ¿cómo reduces el impacto de tus paseos por la naturaleza?

*Foto de portada: Unsplash

1 comentario

  1. Belén
    mayo 26, 2016

    “Los senderos son monumentos que se conservan pisándolos” Lo leí en un panel informativo en Burgos y el post me la recordó 🙂

    Responder

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