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HIGIENE PERSONAL Y COSMÉTICA SIN PLÁSTICOS ¡ES POSIBLE!

Como sabes, desde hace varios días te he ido contando nuestra transición a una vida sin plásticos. Primero te hablé de cómo hacer la compra evitando todos esos envases, bolsas y paquetes innecesarios, y el otro día te comentaba nuestra experiencia con la limpieza del hogar evitando este material.

 

Pues bien, hoy pasamos a un terreno que ha sido (y está siendo) el más difícil a la hora de cambiar de hábitos: la higiene personal y la cosmética. Y digo esto porque ambas esferas dependen en gran medida de factores específicos de tu salud o tu propio cuerpo: alergias, comportamientos de la piel o tipos de pelo, por poner varios ejemplos. Por eso, este es un terreno en el que lo que puede funcionar muy bien a una persona, resulta ser lo peor para otra. Así que he decidido escribir este post contándote mis progresos, por si quieres probar cómo te va y también para que compartas tus trucos y, entre todos, conozcamos todas las soluciones posibles para una higiene personal y cosmética sin plásticos.

 

Pero antes de comenzar quiero recordarte que ninguna de las marcas mencionadas ha pagado por aparecer en este post y que las menciono porque creo que te pueden interesar. Dicho esto, ¿empezamos?

 

HIGIENE PERSONAL

 

1. GEL DE BAÑO

 

El gel de baño fue uno de los primeros cambios que introduje. Compré este jabón sólido pero era muy agresivo y dejaba mi piel, sensible y seca de por sí, bastante tirante. Así que, después de probarlo varios meses y ver que no me funcionaba acudí a la tienda de Lush a que me recomendaran otro y la dependienta, más maja que las pesetas, me recomendó el Sultana of Soap. Lo llevo utilizando unos cuatro meses y me deja la piel muy bien así que no creo que cambie. Otra gente me ha recomendado el jabón de Marsella por eso de que está elaborado en un 72% con aceite de oliva ¿lo has probado alguna vez?

 

Truquillo extra para los deportistas: Si tienes algún vecino o familiar que sí utiliza plástico, pídele que no tire los envases de margarina, membrillo o queso de untar, ya que funcionan muy bien para llevar este tipo de jabones al gimnasio o la piscina sin que se deterioren.

 

2. CHAMPÚ

Con el champú sólido pasé por una experiencia parecida a la del jabón. Al principio fui a Lush y, sin preguntar, escogí éste que me gustaba sólo por el olor. Error. No era adecuado para mi tipo de piel. A los pocos meses, y tras consultar con el dependiente, comencé a utilizar Honey I Wash My Hair, que, aparte de tener un nombre picarón, huele genial y es mucho más suave. Otra opción que yo no he probado pero sé que hay gente a la que le funciona, es el método “no poo”, que consiste en lavar el pelo con bicarbonato y vinagre (aunque la academia española de dermatología y venereología advierte de sus peligros en esta nota de prensa).

 

3. ACONDICIONADOR

Éste ha sido, y sigue siendo, uno de los campos de ensayo-error más potentes en mi batalla contra el plástico. Como tengo el pelo muy fino y seco, cada pocos meses aplico aceite de oliva y lo dejo reposar a modo de mascarilla. Como os podéis imaginar, no es algo que tenga tiempo para hacer todos los días, así que combinaba este cuidado con un acondicionador diario. Al eliminar el plástico, comencé a investigar otros métodos. Al principio utilizaba manteca de karité para las puntas (más adelante os hablo de ella), pero si me pasaba un poco el pelo se quedaba muy graso. Después, comencé a usar vinagre de manzana, que es cierto que en un principio deja la melena muy brillante, pero después de unos cuantos usos la tenía aún más seca. Así que conversando con mi prima me habló del aceite de argán. Ella tiene una botella pequeña de cristal que compró en un viaje a Marruecos hace ya un tiempecito, pero como sólo utiliza una o dos gotas en cada uso, el frasco le dura una eternidad. En internet puedes encontrar infinidad de tiendas que lo venden, la mayoría en botella de cristal, aunque con el tapón de plástico. Mejor que nada. Pero seguimos investigando.

 

4. DESODORANTE

Comencé por comprar desodorante sólido, pero tenía alcohol y me irritaba mucho, así que después de unos meses tuve que volver al desodorante normal. Comencé a investigar y barajé pasarme a la piedra de alumbre, pero como dicen en este post de Alterconsumismo, todavía no hay suficientes pruebas científicas para descartar que el aluminio presente en la piedra de alumbre esté relacionado con el cáncer de mama. Así que, cuando ya lo daba todo por perdido, este post de la semana pasada de Cualquier Cosita es Cariño llegó como caído del cielo. Tengo muchísimas ganas de probar la receta cuando se me acabe el desodorante que estoy utilizando.

 

5. KLEENEX Y SERVILLETAS

 

Por comodidad, antes solíamos utilizar kleenex de papel para nuestros catarros y servilletas del mismo material para el día a día. Así que decidimos seguir el ejemplo de nuestros abuelos y llevar siempre un pañuelo de tela en el bolsillo. Y a la hora de comer, cada uno utiliza su propia servilleta de tela. Cero plásticos. Cero residuos.

 

6. BASTONCILLOS

De momento están fuera de nuestra vida y nos estamos adaptando bien, pero, como te contaba en este post, si alguna vez queremos volver a ellos compraremos bastoncillos de madera.

 

7. HIGIENE BUCAL

Lo reconozco, en este terreno soy reacia a cambiar. Por varias razones: soy una obsesa de la higiene bucal, creo que las alternativas residuo cero aún no tienen la calidad que exijo a este tipo de productos y me ha llevado años saber exactamente qué me va bien en el cuidado de mi dentadura. Por eso sigo utilizando pasta de dientes (en bote de plástico), interdentales (hechos de plástico), colutorio (en botella de plástico), cepillo eléctrico (hecho de plástico), recambio de cepillo eléctrico (enteramente de plástico) e hilo dental (plástico, plástico, plástico). Aun así, me gustaría experimentar productos de higiene bucal sin plástico, por lo que el hilo dental (como éste de Sinplástico) me parece una buena manera de comenzar. Y si tú no eres tan tiquismiquis puedes encontrar alternativas como la pasta de dientes sólidacasera o los cepillos de bambú o fibras naturales.

 

8. HIGIENE MENSTRUAL

 

Si eres una chica, por favor, sigue leyendo. Y si eres un chico, créeme que este tema te interesa aunque toda tu vida te hayan repetido que la menstruación no es de tu incumbencia o tu único interés sea medioambiental. Porque sí, aunque no hablemos de ella la menstruación existe. Y, tal y como nos la han vendido, es cara (algunos artículos hablan de 1100 euros en toda tu vida, otros de 355 euros al año) y poco ecológica.

 

La cantidad de residuos generados por productos para la menstruación de un solo uso, que obviamente no son reciclables, es ingente. Ante esto, la copa menstrual cada vez gana más adeptas. Si quieres informarte, hay millones de posts sobre la copa menstrual, pero yo te recomiendo estos dos:

 

En mi caso, tardé bastante en probarla y mi primera copa no funcionó, así que pensé que esto no era para mí. Pero conversando con unas amigas descubrí que les había pasado lo mismo con la marca que yo estaba utilizando en ese momento. Por eso, después de escuchar varias experiencias positivas de mujeres de mi entorno decidí comprar una Naturcup. Y no puedo estar más contenta. Es limpia, cómoda y puedo hacer deporte o ir a la piscina sin ninguna preocupación. Así que sea con esta marca o con otra que te funcione mejor, créeme cuando te digo que la copa menstrual es algo que todas las mujeres deberíamos probar. Una revolución, tanto femenina como económica y ecológica.

 

Y si aun así, la copa no te convence, también puedes probar otros métodos como las compresas y salvaslip de tela. Tienes infinidad de modelos y marcas para elegir, como éstas de Usar y Reusar, éstas de Compresas tres amapolas o éstas de Maripuri Tijeritas. Lo único que tienes que hacer es lavarlas bien con agua muy fría (nunca con caliente) y dejarlas secar para seguir con su uso.

 

9. PAPEL HIGIÉNICO

Como comentaba en este post, ha sido prácticamente imposible encontrar papel higiénico envuelto en papel. También os contaba que hay gente que utiliza toallitas u hojas, pero de momento en casa no nos lo planteamos.

 

10. ESPONJA

En mi caso nunca he utilizado una esponja para ducharme, pero si eres de los que no pueden vivir sin ella, intenta adquirir una opción ecológica, como las de luffa

 

 

COSMÉTICA

 

1. DISCOS DE LIMPIEZA FACIAL

 

Anteriormente, para eliminar los restos de maquillaje o crema hidratante solía utilizar algodón desechable. Sin embargo, al comenzar a vivir sin plásticos compré estos discos desmaquillantes de tela que puedo meter en la lavadora. Si eres un poco manitas puedes hacerlas tú mismo con una camiseta vieja 100% algodón.

 

2. BÁLSAMO LABIAL

Hace cuatro años reemplacé el cacao por un bote de 100ml de manteca de karité. Sólo necesitas una pizca y también sirve para aliviar quemaduras leves o para hidratar codos y rodillas. Calculo que mi manteca durará al menos un par de años más, porque aunque los fabricantes dicen que caduca a los 6 meses, yo la sigo utilizando y sigue funcionando. Sin embargo, para cuando se acabe, ya he estado investigando opciones y he visto que esta empresa vende manteca de karité 100% natural producida por una cooperativa de mujeres marroquíes en envase de cristal. No sé si al ser tienda online el embalaje será de plástico, pero todo es cuestión de preguntar 🙂

 

3. CREMA HIDRATANTE

Antes utilizaba una loción hidratante en botella de plástico y al intentar evitar este material en el día a día me pasé a la manteca de karité. Lo que pasa es que al ser tan sólida tardaba muchísimo en aplicarla por todo el cuerpo. Ahí fue cuando decidí volver a la nivea de lata azul de siempre. Como solución temporal es correcta, pero he oído hablar de aceites naturales que funcionan muy bien en pieles secas, como el de rosa mosqueta. El problema es que se venden en frascos muy pequeños por lo que me durarían poquísimo. Así que en este terreno sigo investigando.

 

4. EXFOLIANTE

Esto ha sido una de las opciones más fáciles, porque desde que la descubrí hace ya casi 10 años, es la única exfoliante que utilizo, sin microplásticos ni envases. Una vez cada quince días me mojo la cara con agua y restriego sobre ella (suavemente y sin bestialidades) una cucharadita de café de azúcar. Después utilizo un tónico para calmar. También lo puedes utilizar en el cuerpo.

 

5. TÓNICO, HIDRATANTE Y PROTECTORA

 

Hasta hace muy poco seguía utilizando agua micelar como desmaquillante, limpiador y tónico junto con una crema hidratante especial para pieles sensibles que conjugaba con una crema protectora diaria (tengo la piel muy blanca, así que incluso en invierno me aplico protección 50+). Como el agua micelar se vende en botella grande de plástico seguía investigando soluciones cuando la mejor amiga de mi madre me habló de una receta casera recomendada por su dermatólogo a base de diferentes aceites esenciales y agua de rosas que también actuaba en los tres frentes: desmaquillar, limpiar y tonificar. Hace poco me dejó una muestra y es una verdadera pasada. Me deja la piel tan limpia y suave que ya ni utilizo crema hidratante y me aplico el protector solar directamente. Ella compra los ingredientes por internet y luego los mezcla en casa, y todos le llegan en frasco de cristal menos el agua de rosas, así que ahora toca investigar dónde encontrar este producto sin plástico.

 

En cuanto al protector solar, sé que hay remedios caseros de los que ya hablamos en el blog, pero me da mucho respeto hacer mi propia loción porque además nunca será protección pantalla total. Así que de momento este cosmético sí lo sigo utilizando en envase de plástico.

 

6. EYELINER Y RIMMEL

Todavía no he acabado mis existencias, pero ya tengo un plan B para sustituir al eyeliner y el rimmel. En principio el khol me parecía una buena alternativa, pero tuve un momento de eureka y me di cuenta de que hay cosas que nos empeñamos en hacer complicadas cuando son muy fáciles. La alternativa más sencilla al eyeliner resultó ser el típico lápiz de ojos de toda la vida, que requiere un poco más de maestría, pero oye, todo se aprende en esta vida. En cuanto al rimmel, una solución que he encontrado es utilizar manteca de karité para dar fuerza a las pestañas y si quiero color, aplicar un poco del pigmento de lápiz de ojos con los dedos. ¿Qué os parece? ¿habéis intentado algo parecido?

 

7. PINTALABIOS

 Todavía no he encontrado alternativas sin plástico que me convenzan, así que de momento he reducido su uso. Y cuando acabe con las existencias, se me ha ocurrido utilizar manteca de karité mezclada con algún pigmento natural, pero para eso tengo que investigar dónde se venden pigmentos naturales sin plástico y no parece fácil. ¿Conoces alguna otra alternativa?

 

8. PINTAUÑAS

He dejado de utilizarlo en mi día a día. No sólo por el envase del producto, sino también por su toxicidad y por el desmaquillante de uñas. Sin embargo, como capricho culpable todavía tengo un bote en un rincón del armario para alguna ocasión especial.

 

9. BASE DE MAQUILLAJE Y ANTIOJERAS

No es que fuera yo mucho de estos dos productos antes de eliminar el plástico de mi vida, por eso éste ha sido un terreno muy fácil de cambiar. Por un lado, he regalado la base de maquillaje a una amiga que utiliza la misma marca y me he despedido de este producto para siempre dando saltitos de alegría. Por otro lado, mi única barra de antiojeras (comprada para el día de mi boda) la reservo para eventos especiales hasta que se termine.

 

 

P.D. Y tú ¿tienes algún truco o consejo sobre higiene personal y cosmética sin plásticos que quieras compartir? ¡Pues cuéntanoslo en comentarios!

 

 

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18 comentarios

  1. LEANDRA BOJ
    Febrero 21, 2017

    Hola! Muy buenos consejos. En cuanto a la crema hidratante puedes mezclar la manteca de karité con aceites naturales, como el de coco y el de almendra. Yo tengo en casa y la textura es muy similar a la de una crema convencional, aunque no tan líquida porque no lleva agua. La receta la saqué del blog Trash is for tossers de Lauren Singer. Ella le añade también manteca de cacao pero con karité y los dos aceites (coco, almedra) ya es una bomba hidratante. Además, le puedes añadir algún aceite esencial si quieres que huela todavía mejor. Eso sí, tarda bastante en secar.

    Aquí el enlace del vídeo explicativo de cómo hacer la crema hidratante.
    https://www.youtube.com/watch?v=KgORGHaPa9U

    Un saludo!

    Responder
    • Alba
      Febrero 21, 2017

      ¡Muchísimas gracias por la receta Leandra! Qué ganas de ponerme a experimentar 🙂

      Responder
  2. Yolanda
    Febrero 21, 2017

    Hola, mi truco para la cosmética sin plásticos es hacer mis propias cremas, las puedo guardar en recipientes de cristal que luego reutilizo. Para la hidratacion facial también utilizo aceites vegetales que duran mucho y vienen en botes de cristal. Las cremas de cosmética convencional son nocivas para la piel y la salud, y además muchos ingredientes son derivados del petróleo. Un abrazo.

    Responder
    • Alba
      Febrero 21, 2017

      ¡Hola Yolanda! Para mí los aceites han sido todo un descubrimiento ¡Gracias por comentar!

      Responder
  3. Andrea
    Febrero 21, 2017

    Hola Alba! Te saludo desde Chile ! Te he empezado a leer desde hace muy poco y estoy feliz con tus consejos para una vida sin plásticos! Te quería pedir si es que puedes publicar la receta de cómo hacer el tónico, hidratante y protector, ya que no me quedo claro cómo hacerlo. Yo utilizo diariamente agua de rosas en mi cara y nada más, y es súper bueno! Pero me gustaría probar esta opción también. Un abrazo grande

    Responder
    • Alba
      Febrero 21, 2017

      ¡Hola Andrea! Tienes toda la razón, con tantas cosas no he escrito la receta. Ahí va 😉

      90 ml de agua de rosas
      3 ml de aceite de ricino
      20 gotas de vitamina E
      5 ml de aceite esencial de rosa mosqueta

      Se mezcla todo y se guarda en un recipiente de cristal hermético.

      ¡Un abrazo transoceánico!

      Responder
  4. Rocío olivares
    Febrero 21, 2017

    Hola Alba
    A mi con los champús en Lush me pasó lo mismo el primero me reseñada mucho el pelo y me salían granitos, el segundo me fue muy bien, que es el mismo que tienes tú de miel y por ahora sigo con ese, compré otro de coco y al principio bien pero después de un tiempo también me salen granitos, así que el de miel es el mejor por ahora también para mi.

    Con el gel la semana pasada hice un jabón con aceite de coco, almendras, oliva y aceite esencial de lavanda probaré a ver que tal me va cuando se cure.
    Un abrazo y gracias por tu artículo tan completo

    Responder
    • Alba
      Febrero 21, 2017

      ¡Hola Rocío! Al final es ensayo y error. ¡Ya me contarás qué tal el jabón! 🙂

      Responder
  5. Julia
    Febrero 21, 2017

    ¡Hola!
    Para los labios puedes hacer como con los ojos: usar un lápiz de labios (un delineador, vamos) de los de toda la vida. Además, Dura más tiempo sin moverse. Y de base de maquillaje yo uso envasada en cristal (tapa de plástico, eso sí… meec).

    Responder
    • Alba
      Febrero 21, 2017

      Hola Julia, ¡a veces las soluciones son tan de cajón! ¡Cuantísima razón tienes! Pues ya está, un cambio muy fácil gracias a tu comentario 🙂 ¡Muchas gracias!

      Responder
  6. garbiñe
    Febrero 22, 2017

    Hola Alba, estupendo artículo, gracias!
    Nosotros utilizamos el jabón de Marsella para todo el cuerpo, lo compro en “barra” y vamos cortando pedazos, dura muchísimo, no me reseca nada y es de muy buena calidad, Marius Fabre (Francia).
    Gracias por nombrar a maripuri tijeritas, un abrazo

    Responder
    • Alba
      Febrero 22, 2017

      Hola Garbiñe ¡Muchas gracias por la recomendación! No sabía que existía en barra 🙂 Y gracias a ti por pasarte a comentar. ¡Un abrazo fuerte!

      Responder
  7. Raquel de Ecointransit
    Febrero 24, 2017

    Hola Alba!
    Me pasaba lo mismo con la higiene dental, no daba el paso porque creía que se me podían picar los dientes. Llevo un tiempo probando una pasta de dientes casera y cepillo de dientes de bambú y aunque al principio es extraña la sensación, porque la pasta de hace con aceite de coco, he de decir que estoy contenta! (Hoy hablo de eso en el blog además ).
    Un saludo!

    Responder
    • Alba
      Febrero 24, 2017

      ¡Hola Raquel! Yo reconozco que las alternativas zero waste a la higiene bucal no me tienen convencida, pero poco a poco iré probando 🙂

      Responder
  8. Yol
    Febrero 27, 2017

    Que buenos post nos regalas!! ..este en especial me ha encantadooó!!
    Gracias

    Responder
    • Alba
      Febrero 27, 2017

      ¡Hola Yolanda! Gracias a ti por leer. Un abrazo fuerte 🙂

      Responder
  9. Consuelo
    Junio 23, 2017

    Hola. Yo he probado el jabón de Alepo, lo uso para pelo, cuerpo y cara. El pelo lo tengo graso y me lo deja bien. No hace falta suavizante, y me han desparecido los picores del cuero cabelludo. Hay que mirar la concentración que tiene, a más mejor y más caro.
    En cuanto a la pasta de dientes, yo me hago una infusión de las de la digestión, que tiene menta y manzanilla, y la mezclo con arcilla blanca.

    Responder
    • Alba
      Junio 23, 2017

      ¡Gracias por los consejos Consuelo! Ya me habían hablado del jabón de Alepo y del de Marsella. Están en mi lista 🙂 ¡Un abrazo!

      Responder

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