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10 TRUCOS PARA AHORRAR PAPEL A DIARIO

Ya sabéis que estoy muy a favor de reducir nuestros residuos (de hecho en el blog contamos con la sección “Residuo Cero” donde específicamente hablamos de este tema), pero mientras que muchas veces me he centrado en explicar cómo reducimos el plástico en casa, en pocas ocasiones he hablado de otro tipo de materiales que, aunque menos perjudiciales para el medio ambiente, también tienen un impacto importante en el planeta.

 

LA HUELLA DEL PAPEL

El proceso de fabricación del papel comienza en los bosques, pero no de cualquier tipo. En el norte ya nos hemos habituado a ver especies foráneas como el eucalipto, cuya función principal es la fabricación de pasta de papel. Esto deja menos espacio para especies afectando de manera considerable la flora y fauna local. Si a esto le sumamos la tala descontrolada, el transporte, los químicos para blanquear y colorear el papel y el uso de recursos como agua o energía, no estamos hablando de un proceso muy sostenible ¿verdad?

 

En casa pensamos lo mismo. Por eso, hemos empezado a dar pasitos para ir reduciendo poco a poco nuestro consumo de papel. ¿Quieres saber cómo? ¡Aquí abajo te lo cuento!

 

¿QUÉ HACER PARA REDUCIR NUESTRO USO DE PAPEL?

 

1. No aceptar folletos por la calle

Rechaza los folletos, vales de descuento o revistas y periódicos gratuitos cuando vayas por la calle. Eso sí, siempre con educación, una gran sonrisa y un “no, gracias” por delante, que la persona que los está repartiendo seguro que agradecerá que no seas el borde número un millón de la mañana. Si aun así te interesa la información que tiene, simplemente pregunta de qué trata la promoción o el evento y apúntalo en el móvil para mirarlo en internet.

 

2. Colocar una etiqueta de “No queremos publicidad” en tu buzón

Una de las maneras más sencillas de evitar la cantidad ingente de papel que entra en nuestras casas. Si tienes coche se me ocurre que también puedes poner una pequeña etiqueta en el capó, aunque nunca he comprobado la eficacia de esta técnica.

 

3. Evitar el ticket y/o comprobante de compra

Si al pagar una compra tienes opción de elegir y no te hace falta el ticket o el comprobante por temas de contabilidad, simplemente pide que no los impriman. 

 

4. Limitar los embalajes en compras online

Cuando adquieras algo de manera online, especifica en la sección comentarios adicionales que prefieres que el producto venga embalado con el menor plástico / papel posible. Parece una tontería pero generalmente las tiendas lo tienen en cuenta y reducen de manera drástica los embalajes del producto.

 

5. Poner freno a los recibos en carta

Avisa a tu banco, compañía telefónica, eléctrica, etc. de que prefieres recibir tus facturas de manera online.

 

6. Imprimir sólo lo necesario

Sobre todo en el trabajo el botón de imprimir tiene un poder de seducción similar al de la máquina de café. Pero, al menos en mi experiencia, la mayoría de documentos que imprimimos en la oficina no son para nada necesarios, especialmente hoy en día, cuando podemos reunirnos con portátiles o seleccionar el correo electrónico por carpetas.

 

7. Eliminar los post-it de tu vida

Los post-it son el demonio de la reducción del papel. Son tan fáciles de usar, tienen tantos colorines y son tan cómodos para acordarte de algo… pero ¿sabes qué? son completamente innecesarios. Si necesitas apuntar algo para que no se te olvide más tarde hay millones de técnicas que no pasan por un papelito fluorescente con pegamento en el dorso: reservar la última hoja de tu libreta, apuntarlo en tu agenda, ponerte una alarma en el móvil o escribirlo en google calendar. ¡Todo menos ese post-it!

 

8. Pasarte al periódico y a las revistas digitales

A no ser que seas suscriptor de alguna revista especializada que sólo se venda en formato físico, puedes consultar las noticias o leer artículos interesantísimos en la red.

 

9. Volver a la biblioteca

Si el kindle no es lo tuyo porque eres de los que le gustan tocar las páginas de un libro antes de irte a dormir, puedes hacerte socio de tu biblioteca municipal más cercana.

 

10. Pasar del papel de regalo

A pesar de los trucos anteriores, seguro que algo de papel se cuela en casa: un periódico viejo, la bolsa de aquel regalo, el cartón de embalaje de algún producto… ¡No los tires! Guárdalos en un pequeño cajón y cuando llegue el momento de hacer un obsequio, envuélvelo con ellos. Un papel original, pero sobre todo ¡muy eco!

 

P.D. Y tú ¿qué haces para reducir el uso de papel en casa?

 

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8 comentarios

  1. Yolanda
    octubre 4, 2017

    Muy buenas ideas y sencillas de poner en práctica¡¡¡
    En casa le damos mucha importancia al tema del plástico, pero del papel lo único que hacemos es reciclarlo, y también para la impresora utilizamos papel que ya está escrito por una cara. Tomo nota de tus ideas. Un abrazo. Yolanda

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    • Alba
      octubre 10, 2017

      ¡Gracias Yolanda! Espero que el post te haya sido de utilidad. ¡Un abrazo!

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  2. Marina
    octubre 5, 2017

    Gracias, Alba
    Como siempre, muy interesante. Sin embargo, al leer lo de los libros casi me da un infarto. Creo que es necesario diferenciar entre malgastar papel innecesariamente y usarlo para difundir conocimientos y cultura. Soy una gran defensora de las bibliotecas públicas, pero también una gran lectora y sé que los fondos que tienen son limitados. No sólo me gusta comprar libros, sino que también creo que es necesario hacerlo para apoyar a los creadores. Un libro va mucho más allá del papel que lo contiene; un embalaje innecesario no: esa es la diferencia. No se puede comparar el volumen de papel malgastado en folletos, que es ingente, con el catálogo de una editorial, que bastante trabajo le cuesta salir para adelante. El sector de la cultura es uno de los más maltratados en este país… así que yo sí animo a comprar libros. Eso sí, no comprar por comprar, comprar para leer, para compartir, prestar, para donar a la biblioteca, etc.
    Saludos!

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    • Alba
      octubre 10, 2017

      ¡Hola Marina! Me ha gustado mucho tu comentario por lo crítico y constructivo. Obviamente no es lo mismo comparar un folleto que un libro, ni era mi intención hacerlo en este post. Yo también soy muy gusano de biblioteca y de hecho, como comenté en el post “Los minimalistas también acumulamos“, los libros en papel son una de las cosas de las que me cuesta mucho prescindir. Sin embargo creo que es innegable el hecho de que para que tengamos libros hay que talar árboles. Y por eso he propuesto alternativas: el ebook la primera. No gasta papel y se paga al autor. Y la segunda las bibliotecas porque compartes algo que ya existe y no tienes que volver a crear. En cuanto al apoyo a los autores, estoy completamente de acuerdo en que comprar sus libros de manera personal es la mejor manera de apoyarlos, sin embargo muchas bibliotecas municipales (al menos las que yo conozco) te permiten pedir libros nuevos para que entren a formar parte del catálogo. Y aun así, muchísimas veces los lectores recurrimos a los clásicos ¿por qué no acudir a nuestra biblioteca en vez de comprar uno nuevo? En fin, esta es mi opinión y me ha encantado leer la tuya ¡Un abrazo!

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  3. Lucía
    octubre 5, 2017

    ¡Buen post! Yo también recorto para reutilizar los trozos de papel que están impolutos, por ejemplo medio folio, que luego van genial para incluso escribir cartas, o notas varias.
    Reusar papeles impresos solo a una cara para que las sobrinas pinten, por ejemplo, también es un clásico 🙂

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    • Alba
      octubre 10, 2017

      ¡Y tanto Lucía! Para cartas, notas, listas de la compra… ¡Gracias por comentar!

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  4. Caro
    diciembre 5, 2017

    Hola!! Me interesa mucho este tema! Por eso, en los últimos años he mejorado las maneras de usar el papel extra en entra en casa:
    1. Las bolsas de marcas de productos (ropa por ej), en general de buena calidad y lindos colores se convierten en tags para regalar (por ej.) usando un paper punch. La parte de la marca la deshecho.

    1.a Además separo las tiras/cintas que hacen de manijas para usarlas en otras manualidades.

    2. Las bolsas de productos no tan buenas, van al fondo del tacho de basura, abajo de la bolsa de plástico para capturar los restos líquidos que puedan derramarse… y así mantener limpio el tacho. Así duran varios días hasta que tengo que cambiarla.

    3. Las bolas de color manila, o madera las reutilizo para empaquetar regalos o paquetes si tengo que enviar como encomienda.

    = )

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    • Alba
      diciembre 11, 2017

      ¡Hola Carolina! Me encanta que compartáis estas ideas porque a menudo son cosas en las que no había reparado 🙂 ¡Mil gracias por compartir!

      Responder

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