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VIDA SOSTENIBLE ¿MÁS FÁCIL EN EL CAMPO O EN LA CIUDAD?

Desde que nos mudamos de vuelta al pueblo desde Madrid, una de las cosas que más me han preguntado es si llevar una vida sostenible es más fácil en el campo o en la ciudad. Y la verdad es que ahora, que por diversas circunstancias hemos vuelto a vivir como nómadas a caballo entre el pueblo y la urbe, me apetecía hacer un post sobre el tema.

 

Para ello, he decidido comparar cuatro de los aspectos más importantes de lo que llamamos “vida sostenible” o “vida eco” en el entorno rural y urbano: el transporte, el compost y la gestión de residuos, el autoconsumo y huerto y las compras a granel y sin plástico. ¡Espero que así se aclaren todas las dudas al respecto! (Y si no, ¡no lo dudes!, siempre puedes preguntar en comentarios).

 

COMPARANDO LA VIDA ECO EN EL PUEBLO Y LA CIUDAD

 

1. TRANSPORTE

Una de las mayores ventajas de las ciudades frente a los entornos rurales es la amplia oferta de transporte público: tren, autobús, metro, tranvía. Además, cada vez es más frecuente que las ciudades (como ya hizo Ámsterdam en su momento) comiencen a aplicar nuevas políticas de urbanismo y a habilitar carriles bicis específicos y zonas peatonales que ganan espacio al coche.

 

Esta variedad de transportes es difícil de encontrar en entornos rurales, en los que el uso del vehículo particular se hace prácticamente indispensable. Además, a esto hay que sumarle las grandes distancias entre poblaciones y servicios básicos como hospitales o mercados. Por otra parte, es cierto que este problema se palia con algo que siempre se ha hecho en entornos rurales, ya no por conciencia ecológica sino por practicidad: compartir coche. Sí señores, porque fueron los pueblos quienes inventaron el BlaBlaCar: ¿Que un vecino con vehículo propio tiene que ir al médico y otro necesita ir al supermercado? Economía colaborativa al canto.

 

2. COMPOST Y GESTIÓN DE RESIDUOS

Hace tiempo creía que era más fácil hacer compost en el pueblo que en la ciudad. Y es cierto que cuando tienes un terreno y espacio para colocar una compostera o enterrar los residuos orgánicos (vegetales) todo es más sencillo.

 

Sin embargo, es posible hacer compost en la ciudad. Si tienes suerte, tu ayuntamiento dispondrá de contenedores marrones en los que depositar tus residuos orgánicos. Y si no, siempre puedes hacer tu propio compost para utilizarlo en tu huerto urbano. ¿No sabes cómo? Marta, de Plantea, te explica cómo realizar vermicompostaje doméstico en este maravilloso post.

 

3. AUTOCONSUMO Y HUERTO

Al igual que en el tema del compost, tener un terreno con espacio para sembrar y recoger nuestros propios alimentos ayuda muchísimo a llevar una vida más sostenible. Pero también es posible hacerlo en la ciudad, como demuestra este post enseñándonos a crear nuestro propio mini-huerto urbano incluso en casas de alquiler.

 

¿Lo bueno del pueblo que es difícil de encontrar en la ciudad en este sentido? El trueque. Al menos en mi zona es perfectamente normal que la persona que tiene huerta regale sus excedentes al vecino, y luego éste le corresponda con huevos, anchoas o fruta de su propia producción. Sin duda, ¡una de las mejores costumbres de la vida rural!

 

4. COMPRAS A GRANEL Y SIN PLÁSTICO

Es cierto que debido a la variedad de mercados y tiendas especializadas, comprar a granel en la ciudad es muy fácil, aunque a veces ciertos productos puedan resultar caros. Pero, por otro lado, aunque en el pueblo sea más difícil encontrar pasta o arroz a granel (por poner un ejemplo), la oferta de fruta y verdura de temporada, frutos secos o legumbres de alta calidad y a un precio decente es muy buena. Un ejemplo son los productos lácteos. Mientras que en Madrid teníamos que hacer hueco en la agenda para comprar en una lechería concreta, en nuestro pueblo norteño es posible adquirir la leche directamente de los productores gracias a las máquinas expendedoras de leche fresca.

 

¿Y qué hacemos con esos productos que son tan difíciles de encontrar a granel como el cacao, el café o el azúcar? Pues en nuestro caso lo que mejor ha funcionado es aprovechar algún viaje a la ciudad más cercana para conseguirlo y comprar una buena cantidad para que nos dure hasta la próxima visita.

 

 

SI QUIERES, PUEDES

Después de este repaso podemos afirmar que sí, la vida en el campo y la ciudad es muy diferente, pero lo que está claro es que vivir de manera más respetuosa con el planeta es sencillo en cualquier lado… si te lo propones.

 

Porque esa es realmente la parte más difícil, empezar a intentar adaptar nuestras rutinas, a hacer las cosas de manera distinta, a abrazar el cambio. Una vez que esto está hecho, te encontrarás con obstáculos, retos y circunstancias inesperadas, pero estoy segura de que nunca jamás de los jamases querrás volver atrás.

 

 

P.D. Y tú ¿vives de manera sostenible en el medio rural o en mitad de una urbe? ¿Tienes algún truco que compartir con nosotros? ¡Pues cuéntanoslo en comentarios!

 

 

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3 comentarios

  1. patricia
    noviembre 10, 2017

    hola alba!!! yo creo que no se trata de donde es mas fácil porque cuando quieres algo y le pones intención no te parece nada tan difícil el problema es que lo fácil se ha mezclado con lo comodo y aveces nos dejamos llevar por la comodidad,debajo de mi casa hay contenedores de basura normal,,y algo mas alejado están los contenedores de plástico,vidrio y carton,,desde hace un año en casa tenemos una costumbre que hasta los niños siguen y son dos cubos en la cocina (aparte del de los residuos organicos) para el plástico y el carton,,ya que el vidrio lo aprovecho para otras cosas y cada viernes lo bajamos por la mañana antes de ir al cole y lo tiramos cada cubo en su contenedor,,fácil? pues no poruqe mucho mas fácil es no tener que clasificarlo y ponerlo todo en una bolsa y solo al bajar las escaleras tirarlo,,pero es muy gratificante esta y otras tantas costumbres que hemos ido introduciendo en nuestra vida que nos hacen sentirnos mejor y en la que estamos concienciando a nuestros peques.un besooo

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  2. Yanira
    noviembre 14, 2017

    Hola Alba!
    Me ha gustado mucho tu blog.Ultimamente hay algo en mi interior que me empuja a no dejarme llevar por la comodidad y el derroche bárbaro de energía, plástico, papel,etc.Y sobre todo la dependencia que tenemos del petróleo y sus derivados y las consecuencias de lo que hemos generado,consecuencias que ya estamos notando sobre todo en el aumento de temperaturas y escasez de agua.
    Aparte de separar la basura y haber reducido los químicos al mínimo he encontrado un truco para ahorrar el consumo de agua.En casa cada vez que nos duchamos lo hacemos bajo un cubo grande, y toda el agua que no se va por el desagüe la aprovechamos y no tiramos de la cisterna de water.
    Un saludo a todos y os animo a seguir compartiendo ideas para frenar el derroche.
    Nosotros hemos de empezar la revolución en casa.

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    • Alba
      noviembre 14, 2017

      ¡Hola Yanira! Gracias por compartir tu truco que me parece muy bueno para ahorrar agua ¡lo pondré en práctica! Un abrazo fuerte

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